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04 2006
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Cartografía y máquina de guerra

Desafíos y experiencias en torno a la investigación militante en el sur de Europa

Javier Toret / Nicolás Sguiglia

Nicolás Sguiglia

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Javier Toret

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1. Devenir militantes investigadores. Investigación y organización

Las capacidades intelecto-creativo-comunicativas de los y las nuevas activistas, la necesidad de renombrar el mundo desde abajo para volver a establecer una comunicación no codificada con la sociedad y el deseo de producir enunciados que aferren las vertiginosas transformaciones sociales que estamos viviendo, están haciendo proliferar experiencias que ponen en el centro la necesidad de ligar fuertemente el intelecto y la acción colectiva. Se esta produciendo un verdadero “devenir militantes investigadores”[1]; utilización  protésica de metodologías de investigación por los movimientos sociales, producción de cartografías o mapas.

La investigación en el seno de los movimientos está siendo útil para romper los cercos invisibles de los grupos militantes y las reclusiones identitarias, así como para cuestionar la inercia del activismo voluntarista sin reflexión ni proyecto. Pero debemos  ir más allá sabiendo mantener al mismo tiempo una escucha y un sondeo de los malestares y las potencias sociales emergentes y una capacidad para convertir la atomización en conjunciones y el aislamiento en potencia colectiva.

Hay que reconocer que, en la actualidad, las metodologías participativas tienden a incorporarse al entramado institucional con la vocación de facilitar la gobernabilidad de unas sociedades desafectadas ante la democracia representativa. Son muy conocidas la fragilidad y la benevolencia de ciertas dinámicas “participacionistas” emprendidas por las instituciones. No podemos olvidar que las “intervenciones participativas” tienen ya un espacio en el ámbito académico, con los riesgos que esto supone.

Desde la perspectiva de la reconstrucción ofensiva de las dinámicas antagonistas nos encontramos ante el reto de pensar conjuntamente la investigación y la organización en el contexto de la movilidad y la inestabilidad. No debemos pensar estos  problemas de forma separada. Necesitamos empujar a las experiencias de investigación militante y de participación a ir más allá. La necesidad de vincular el “devenir militantes investigadores” con los dispositivos de agregación y organización colectiva es para nosotros una prioridad central. En muchos casos la investigación militante o las investigaciones participativas son capaces de situar una cuestión (construir un problema al que aferrarse de forma compleja), también son capaces de encontrar algo e incluso de vislumbrar una cartografía del territorio y tejer vínculos entre sujetos y saberes heterogéneos, pero en muchas ocasiones son incapaces de construir o insertarse en planes de construcción política más consistentes y ambiciosos.

Nosotros seguimos confiando en la capacidad de las subjetividades políticas en movimiento para construir grandes y potentes máquinas colectivas, pero creemos que esto no sucederá si estas dinámicas investigativas-participativas no se combinan y conjugan con dispositivos organizativos que muerdan lo real. Al mismo tiempo hemos comprobado que la potencia del movimiento no puede ser otra cosa que la capacidad de concatenar los saberes singulares de la multitud y su posibilidad de hacerlos funcionar como una máquina de guerra vectorializada. Una máquina de guerra debe funcionar de forma “centralizada” en cuanto el conflicto se desencadena, se tensa. Inmediatamente después se abre y destensa para rehacerse, propagándose de forma vírica y porosa. Estás máquinas deben ser capaces de construir procesos de empoderamiento desde abajo ganando batallas concretas que modifiquen problemas sociales que vivimos. Si los procesos de investigación-acción no se abren a comunidades más extensas y no son pensados y construidos en consonancia con proyectos políticos de dimensión “acumulativa” y estratégica, no darán el salto cualitativo que necesitamos.

Cartografía y máquina de guerra son para nosotros dos conceptos-conjuro de las limitaciones a las que nos referimos. Útiles para concebir y atacar conjuntamente esos problemas. Cartografía como capacidad de los movimientos de investigar y mapear la realidad: trabajo artesanal para detectar y hacer resonar la aparición de interferencias en las sociedades del consenso. Prototipo abstracto de análisis de un problema en forma de mapa y diagramación de planes de composición. Mapas abiertos para orientarse, “conectables en todas sus dimensiones, desmontables, alterables, susceptibles de recibir constantemente modificaciones”[2].  Máquina de guerra como procesos organizativos-compositivos capaces de convertir los puntos en flechas. “Como una disposición lineal constituida sobre líneas de fuga. En este sentido, la máquina de guerra no tiene por objeto la guerra, su objeto es un espacio muy especial, el espacio liso que compone, ocupa y propaga” teniendo en cuenta que “una máquina de guerra puede ser más revolucionaria o artística que bélica”[3]. Se tratará entonces de vislumbrar aquellos vectores de subjetivación que enuncian, muchas veces de forma extraña para la mirada del militante clásico, la transformación de lo existente. Insistimos, no se trata de interpretar para organizar, sino de detectar aquellos puntos capaces de componer un plano común, una fuga colectiva. 


La herramienta  cartográfica  nos  permite:

                Detectar los puntos calientes del conflicto contemporáneo, sus dinámicas y actores, su movimiento y aquellos trayectos que van desde el malestar puntual al deseo de construcción de una alternativa respecto a la propia situación.

-                 Pensar los códigos que articulan la comunicación de los sujetos implicados, aprender de ellos y experimentar dispositivos comunicativos capaces de producir un nuevo campo de sentido.

-                 Testar, por lo tanto, los enunciados que permitirían nombrar una situación dada, para comprobar su capacidad de afectación. Asumir, por lo tanto, la necesidad de prefigurar enunciados nuevos, móviles, situacionales. La producción de nombres y conceptos nuevos no es tarea del militante, será siempre un ejercicio de enunciación coral y colectiva.

-                 Introducir lo efímero como variable que acompaña todo proceso organizativo. A partir de entonces, la duda y el experimento serán elementos constituyentes de toda práctica militante.

-                 Crear grupos capaces de cambiarse en la recombinación constante de las interacciones con los otros, con el afuera entendido como riqueza y singularidad con la que agenciarse.

-                 Hacer de la militancia una investigación que encuesta las pasiones, los afectos, los humores, las patologías, las fantasías, los relatos, los devenires de las figuras sociales. La figura del militante investigador y nómada, de este modo, pierde toda exterioridad y se ve atravesada por las dinámicas de la situación en la que habita, sus crisis, dudas y recomposiciones. Siendo capaces de cartografiar excedencias, empujarlas, componerlas. Concatenando enunciados, deseos, cuerpos. Convirtiendo los grupos militantes en analizadores e intercesores creativos del deseo y los enunciados sociales. 


Hablar de máquina de guerra nos propone:

-                 Volver a pensar la relación con la organización superando el binomio asfixiante entre verticalidad y horizontalidad, comprendiendo la importante relación entre la micro y la macro política y componiendo altos coeficientes de transversalidad.

-                 Asumir una relación no traumática con el poder, con vocación de dotar a la multitud de una fuerza capaz de intervenir y alterar el diseño de lo social. Cartografiar oportunidades; diagramar y sostener una nueva institucionalidad productiva y rebelde del movimiento.

-                 Pensar la organización desde una perspectiva compositiva que tiene en cuenta tanto dimensiones molares como moleculares. Experimentar una combinatoria creativa entre la tensión y la distensión, entre la fuerza enunciativa y el silencio táctico, entre la intervención en la esfera pública y la construcción subterránea.

-                 Pensar en términos complejos la combustión entre prácticas culturales, artísticas, analíticas, políticas y deseantes.

-                  Aspirar y poner en marcha experimentos cargados de osadía, testando las hipótesis que se van construyendo, comprobando las dosis de fuerza e inteligencia que pueden articular las redes y el conjunto competencias con las que actuamos.

-                 Situar la función de la militancia mas allá de la investigación, como la articulación de dispositivos capaces de componer experiencias comunes entre realidades enormemente singulares. Esta “obsesión” por el común pone en el centro la relación entre comunicación y organización. Comunicar experiencias potencialmente aliadas no es suficiente para construir organización, pero deviene su condición básica.


2. Experiencias en el sur de Europa

A. Investigación y organización desde y contra la precariedad

¿Cuáles son los nuevos sujetos sociales que habitan la precarización de la existencia? ¿Cómo construir dispositivos organizativos de la composición precaria? ¿Qué función tiene el conocimiento y la investigación en el éxito de procesos autoorganizativos con las nuevas figuras de la precariedad?

Precarias a la Deriva (Madrid)[4] es una de la experiencias más reveladoras de investigación militante de los últimos años. Han construido una minuciosa cartografía subjetiva de los recorridos por los circuitos metropolitanos de la precariedad. Tras años de experiencia en el Centro Social Okupado de Mujeres Eskalera Karakola, Precarias a la Deriva inaugura un trayecto colectivo de investigación en busca de nuevas complicidades y estrategias de cooperación, conocimiento y subversión. El proceso colectivo de investigación que comprende la autoencuesta de sus propias vidas interpela a otras, creando un rico tejido de saberes menores, competencias críticas y alianzas entre diversas precariedades.

Partiendo de una analítica feminista y de las transformaciones vividas en las metrópolis, Precarias a la Deriva ha dejado atrás toda reducción de la precariedad a un fenómeno exclusivamente laboral pensando la intersección entre las estratificaciones sociales (clase, raza, etnia, sexo, orientación e identidad sexual, formación, etc.), las nuevas fronteras de la precarización de la existencia. Buscando permanentemente nombres comunes, lazos y estrategias para dar vuelta a la ciudad-empresa. Ellas han utilizado como “herramientas fundamentales: la deriva, como dispositivo de desconexión del espacio-tiempo enloquecido y rutinario de la movilización total y de redescubrimiento, con nuevos ojos, ojos comunes, de los circuitos de la precariedad; el taller como lugar de puesta en común y profundización, y las asambleas, como espacio de autoanálisis, detección de problemas y formulación de algunas hipótesis de trabajo y acción”[5]. Sus numerosas charlas y presentaciones públicas, que son referencia de discusión para todas las realidades europeas de movimiento, son todo un referente sobre el conocimiento en primera persona de la precarización de la existencia. Tras una primera etapa de investigación han producido un DVD y un libro, y están a punto de inaugurar un nuevo experimento: Todasacien. Agencia de Asuntos Precarios. Se trata de un espacio físico que permite una combinación virtuosa entre asesorías, talleres y encuentros entre mujeres para inventar mecanismos de mutualismo de base y desarrollo del instinto precario”, que articulen una respuesta colectiva ante la precariedad.

Entránsito (Málaga), espacio de investigación y acción de precariado, es fruto de la experiencia (desarrollada en el Centro Social Casa de Iniciativas) de un largo trayecto acompañando las luchas de los migrantes y trabajo de autoformación respecto a las transformaciones del mundo contemporáneo. Nace con la vocación de comprender las transformaciones en el mundo del trabajo, intentando detectar las situaciones comunes que atraviesan las subjetividades “en tránsito” para experimentar trayectos de acción y organización acordes a estos nuevos animales políticos.

Una vez constatada la incapacidad de la organización sindical clásica para establecer relación con los trabajadores y trabajadoras temporales y flexibles, la tarea pasará por un primer gesto de acercamiento, análisis y comprensión de las formas de malestar, las tonalidades emotivas y las formas de habitar un territorio fragmentado donde parece imposible aferrar un común.

Entránsito ha impulsado espacios de encuentro y contagio entre precarias y precarios autóctonos y migrantes, la necesidad de repensar la apuesta por definir unos nuevos derechos colectivos que ataquen el vaciamiento de la ciudadanía que vivimos hoy, otorgando una renta garantizada y la libertad de movimiento para todas las personas. Junto a otras redes sociales ha coordinado la investigación Otra Málaga (“precariedad, inmigración y especulación en el territorio que habitamos”), que ha producido una cartografía del territorio malagueño, un libro de entrevistas y un DVD sobre la realidad de los conflictos y los movimientos de la provincia de Málaga. Otra apuesta central del colectivo ha sido la construcción de espacios públicos de movimiento en el sur de Europa. Ha impulsado, junto a otras realidades del territorio, la construcción del EuroMayDaySur (el 1º de Mayo de l@s precari@s), un exitoso evento, y la construcción de una red que bajo el nombre abierto de Precari@s en Movimiento aglutina a colectivos de Málaga, Sevilla, Granada, Jerez y Córdoba.

La Oficina de Derechos Sociales (Sevilla), ubicada en el centro vecinal del Pumarejo, ha lanzado un proceso de “coinvestigación sobre los circuitos de la precariedad”[6] que trata de acompañar  el trabajo cotidiano de asesoramiento social y jurídico que se lleva a cabo respecto a los problemas que sufren los no garantizados. Problemas de vivienda, de papeles o del trabajo son la cuestiones que cada día afronta esta oficina singular. La ODS trata de combinar planos distintos para convertir los problemas de las personas aisladas que llegan a la asesoría en procesos de autoorganización social, de creación de redes de apoyo mutuo y en estrategias de consecución de victorias concretas frente a los abusos de los caseros o los patronos, y frente a las carencias de los sistemas de protección social. La ODS cuenta con dos ejes de trabajo que se entremezclan. Por un lado, está en juego el probar qué tipo de “instituciones” e infraestructuras pueden crear los movimientos para desprecarizar las condiciones de vida. Por otro lado está el experimentar la creación de un modelo de sindicalismo social que intervenga en un proceso de precarización que va más allá de las relaciones laborales.

Al mismo tiempo, la ODS se propone investigar y construir una narración en primera persona sobre esa subjetividad todavía en construcción que nombramos precariado. La coinvestigación de la ODS  trata de extender la reflexión sobre las condiciones de vida que tenemos los precarios y precarias y de buscar formas de empoderamiento desde abajo. Los talleres, debates, encuestas y experimentos de vídeo-análisis están alimentando el rico proceso colectivo de construcción del MayDaySur, creando reflexiones con los propios activistas que trabajan contra la precariedad y ajustando mejor la relación de la composición social y los servicios y funciones de la asesoría.


B. Mapas del territorio, herramientas de articulación y enunciación de los movimientos

¿Cómo hacer de un mapa un proceso de resignificación del territorio y rearticulación de los movimientos sociales? ¿Cómo nombrar un territorio en permanente transformación? ¿Cómo situar los nuevos mecanismos de poder, los conflictos y sujetos sociales emergentes en un territorio fragmentado y complejo?

Rizoma (Málaga) ha creado un espacio transdisciplinar donde juntarse a estudiar, conversar, filosofar e intervenir sobre cuestiones relacionadas con las transformaciones del territorio, el urbanismo y las consecuencias de la penetración del neoliberalismo en todas las esferas de nuestras vidas. Además de la producción de artículos, grupos de discusión y del desarrollo de una singular forma de ejercer una docencia crítica en el ámbito académico, Rizoma ha desarrollado una investigación coral sobre este territorio convulso que han bautizado ZoMeCS (Zona Metropolitana de la Costa del Sol), un territorio especialmente castigado por el turismo de masas, la especulación urbanística y la destrucción del medio ambiente. Con 020404 Deriva en ZoMeCS[7] han mostrado una enorme capacidad para inventar un dispositivo de investigación y creación que permita la producción de conocimiento crítico en momentos donde la academia parece haber establecido una alianza clara con el interés privado. Las derivas experimentales del grupo Rizoma, realizadas con más de 300 alumnos, alumnas y  profesores de la Facultad de Arquitectura de Granada, abiertas a lo imprevisto y a la interacción curiosa con los paisajes urbanos atravesados, han funcionado como una performance investigativa sobre los aspectos microfísicos del devenir de esta zona del litoral malagueño. ¿Qué tipo de imágenes observamos?, ¿cómo se ordenan los proyectos urbanísticos?, ¿qué tipo de sujetos habitan en el territorio y cómo perciben las transformaciones en su entorno?, ¿frente a qué tipo de trabajo nos encontramos?, eran algunas de las preguntas que debían responder (con imágenes, textos, dibujos, etc.) los grupos de trabajo durante las macroderivas. Estas narraciones caminadas han desembocado en sendos libros de creación colectiva publicados con licencia creative commons y han desencadenado efectos imprevistos en los alumnos,  alumnas y profesores, que a partir de entonces se encuentran trabajando en distintos proyectos.

Cartografía Otra Málaga (Málaga). En el marco del Foro Social de la Provincia de Málaga, el colectivo Entránsito se propone desarrollar una cartografía social sobre el territorio con dos objetivos centrales. Por un lado se trata de dar visibilidad a la crisis de un modelo de desarrollo a través de tres conflictos que se consideran estratégicos: la precariedad laboral, la especulación urbanística y la gestión de los movimientos migratorios. El segundo objetivo es encuestar las experiencias organizativas, por más pequeñas que sean, para ponerlas en relación e inaugurar y fortalecer espacios de coordinación entre las mismas. Con las herramientas metodológicas de la sociología cualitativa, con mapas en blanco, una cámara y cientos de preguntas, el grupo motor de la investigación salió a recorrer toda la provincia. Si bien el resultado material ha sido muy valioso, los procesos que ha desencadenado la investigación han ido mucho más allá de los objetivos marcados. Este proceso rico de conexión y proliferación de relaciones facilitó la creación de la coordinadora de inmigrantes de Málaga, la extensión del trabajo sobre precariedad y la consolidación de redes en defensa del territorio litoral. La investigación Otra Málaga es un claro ejemplo de cuánto pueden servir estos dispositivos políticos-investigativos en el orden de la recomposición de procesos en los movimientos sociales, lejos de cualquier academicismo. También ha permitido resignificar el territorio a través de los conflictos que sufre la población local construyendo otra mirada del entorno en un contexto marcado por los mapas producidos por agencias de viajes, las promociones urbanísticas y un imaginario exclusivamente destinado al turismo y el consumo privado. Esta investigación no sólo ha abierto decenas de contactos con colectivos y experiencias desconocidas sino que ha posibilitado la gestación de espacios políticos nuevos.

¿De que va realmente el Fórum 2004? (Barcelona)[8] es una cartografía nacida de la voluntad colectiva de poner en relación saberes y visiones críticas del dispositivo Fórum de las culturas en el contexto de Barcelona y su alcaldía de gramática progresista. El mapa fue ideado para ser una herramienta utilizable por diferentes colectivos sociales en la campaña contra el Fotut2004; por tanto un mapa-acción.  Señalaba en una cara una serie de puntos de acción en la ciudad de Barcelona, sedes de grandes empresas que participaban en la financiación del Fórum, con la descripción de sus negocios. En la otra cara se desmontan las ideas fuerza de la campaña de marketing del Fórum que vendía a Barcelona como la ciudad de la paz, la multiculturalidad y la sostenibilidad, explicando las operaciones de especulación y el planeamiento de la ciudad de los negocios. El desplazamiento de sentido que hace operar el mapa subvierte el “evento-ciudad-marca”, a la vez que dota de visibilidad a los conflictos ocultados por la mirada feliz, cívica e inocua del culturalismo progresista de la ciudad espectáculo.

Uno de los aspectos de esta construcción colectiva ha sido su capacidad para propagar y estimular una campaña creativa y extensiva que logró poner en relación a sensibilidades diversas con el objetivo de boicotear el evento y su despliegue tanto económico-urbanístico-especulativo como simbólico. A reseñar son un conglomerado de acciones, movilizaciones y dispositivos de comunicación (como el Forumatón) que potenciaron el mismo trabajo del mapa. El mapa contribuyo de forma inestimable al posterior fracaso tanto del marketing de control, como de la legitimidad y la asistencia al Fórum.

Cartografía del área geopolítica del Estrecho de Gibraltar[9]. Este proyecto surge en el seno del proceso colectivo que emerge de Indymedia Madiaq (Estrecho, en árabe) . Indymedia Estrecho[10] es un proyecto político comunicativo que tiene la paradoja de partida de querer situarse más allá de una ciudad, de las fronteras y la división de los estados-nación. Hacer una cartografía de un territorio otro, de una zona fronteriza de gran importancia estratégica, donde conviven procesos sociales de grandísima intensidad y violencia, resultaba una herramienta necesaria para orientarnos en nuestra práctica. El mapa permitió hacer un inventario de saberes de redes sociales amplias y diversas y ponerlos en común, socializarlos. En el proceso participaron desde el principio actores diversos: redes de movimientos sociales y activistas, agentes comunicativos y personas de las dos orillas. En la cara A se pretendía mostrar otra mirada del Estrecho, una visión dinámica, atravesada por diversos flujos con intensidades diversas que transforman este territorio en un verdadero campo de batalla entre el control y el exceso. Flujos migratorios, movimientos de capital, redes de información y comunicación, sistemas de vigilancia y centros de detención, tránsito de todo tipo de mercancías, militarización del espacio y zonas de explotación intensiva. A su vez se señalaban los espacios de resistencia y de lucha, los cuales dotan de visibilidad a la emergencia de experiencias de organización.

La cara B pretendía mostrar el desarrollo, en los últimos años, de espacios sociales y acontecimientos que han permitido, de forma difusa, la creación de redes de movimientos antes inexistentes. A su vez, pretendía presentar conceptos, imágenes y textos que de algún modo han sido constituyentes de la red de subjetividades que participa, de distintas formas, en Indymedia Estrecho.

La presentación un tanto caótica de esta cartografía responde a la imposibilidad de mostrar de forma coherente y ordenada un territorio en permanente transformación, sacudido por dinámicas sociales convulsas y atravesado por flujos y redes de alta complejidad. Esta cartografía ha permitido resignificar por completo dicha zona geográfica y ha contribuido de forma incalculable al desarrollo y consolidación del proyecto de Indymedia Estrecho, dotando de imágenes el objetivo central del proyecto: desobedecer las fronteras para construir un territorio otro.


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Éstas son algunas de las experiencias que consideramos importantes en las intersecciones entre militancia e investigación, prácticas difícilmente clasificables y caracterizadas por su dinamismo. Cada una de ellas continúa hoy su camino, recombinándose con los caminos del movimiento y generando, por suerte, efectos y resonancias que exceden los objetivos de sus autoras y autores.

 



[1] Para el desarrollo de esta cuestión ver la publicación colectiva: Marta Malo de Molina (ed.), Nociones comunes. Experiencias y ensayos entre investigación y militancia, Traficantes de sueños, Madrid, 2004, <http://www.sindominio.net/traficantes/editorial/nociones_comunes.htm>, y el artículo de Marisa Pérez Colina, Raúl Sánchez Cedillo, Marta Malo de Molina y Amador Fernández-Savater, Ingredientes de una onda global, en Desacuerdos, nº 2, Macba/Arteleku/Unia Arte y Pensamiento, Barcelona, 2005, <http://www.estrecho.indymedia.org/newswire/display/17603/index.php>.

[2] Gilles Deleuze, Félix Guattari, Mil mesetas. Capitalismo y esquizofrenia, Pretextos, Valencia, 1994.

[3] Gilles Deleuze, Félix Guattari, Conversaciones. 1972-1990, Pretextos, Valencia, 1999.

[5] Precarias a la deriva, A la deriva. Por los circuitos de la precariedad femenina, Traficantes de sueños, Madrid, 2004, <http://www.sindominio.net/traficantes/editorial/precariasaladerivapdf.htm>.

[8] ¿De qué va realmente el Fórum?, <http://www.sindominio.net/mapas/es/mapa_es.htm>.